Cuando una mujer decide embarazarse cambia todo: sus hábitos (los malos, sobre todo, como el tabaco y el alcohol), deja de usar anticonceptivos, busca alimentarse más sano y comienza a consumir ácido fólico y hierro. Pero ¿cuál es la razón de incluir estas vitaminas en nuestra dieta?

Ácido fólico

También es conocido como vitamina B9 y desempeña un papel primordial en el crecimiento y desarrollo de las células del embrión, así como en la formación de los tejidos.

Los médicos se dieron cuenta de su importancia que desde 1995 se creó una campaña para que toda mujer en edad reproductiva (sobre todo, si quieren quedar embarazadas) consuman cerca de 400 microgramos (0.4 miligramos) de ácido fólico todos los días.

Como nuestro cuerpo no lo produce, debemos incluir en nuestra dieta alimentos que nos lo proporcionen, como vegetales de hoja verde y granos enriquecidos.

Hierro

Según la Mayo Clinic, el hierro es muy importante para el organismo, ya que lo necesita para fabricar hemoglobina, una proteína en los glóbulos rojos que transporta oxígeno a los tejidos. Durante el embarazo, se requiere fabricar más sangre y suministrar más oxígeno al bebé, por eso es necesario duplicar la ingesta de hierro. Si no tienes suficientes reservas o no consumes la cantidad requerida, puedes padecer anemia por deficiencia de hierro y eso podría afectar a tu bebé.

Por eso, si estás en la búsqueda de bebé o estás iniciando tu periodo gestacional, se recomienda adquirir vitaminas de ácido fólico  y fierro porque nuestro cuerpo solo absorbe una parte de lo contenido en los alimentos.

Por eso, si estás en la búsqueda de bebé o estás iniciando tu periodo gestacional, se recomienda adquirir vitaminas de ácido fólico  y fierro porque nuestro cuerpo solo absorbe una parte de lo contenido en los alimentos.

Puedes probar con GESTAVIT , un multivitamínico que puedes tomar antes, durante y después del embarazo, pues su fórmula contiene el doble de ácido fólico y el doble de hierro de la ingesta diaria recomendad; además, en una toma obtienes las vitaminas y minerales que tu cuerpo necesita para cada etapa.

Recuerda acudir a tu ginecólogo para que te indique la dosis adecuada para ti.

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